Con la llegada del calor, la alimentación de las personas mayores cobra una importancia especial. El apetito suele disminuir, la sensación de sed se reduce con la edad y el cuerpo necesita más cuidados para mantenerse fuerte. Para las familias de Gijón y Asturias, cuidar la nutrición en verano es una forma sencilla y muy eficaz de proteger el bienestar de un ser querido.
Adaptar la dieta a esta época del año ayuda a prevenir molestias y a que la persona mayor afronte el verano con energía.
La hidratación, lo primero
Con los años, la sensación de sed se nota menos, por lo que muchos mayores no beben lo suficiente sin darse cuenta. Es importante ofrecerles líquidos a lo largo del día, aunque no lo pidan: agua, infusiones suaves, caldos fríos o frutas con alto contenido en agua son buenas opciones para mantenerlos hidratados.
Comidas ligeras y frescas
En verano, el cuerpo agradece platos más ligeros. Las verduras, las frutas de temporada, el pescado y las preparaciones suaves resultan más fáciles de digerir y ayudan a sobrellevar mejor el calor. Repartir la comida en varias tomas pequeñas a lo largo del día también facilita que coman sin esfuerzo.
Señales a las que prestar atención
Conviene estar atentos a signos como debilidad, confusión, sequedad de boca o falta de apetito persistente, que pueden indicar que la persona no se está alimentando o hidratando bien. Ante cualquier duda, lo más recomendable es consultar siempre con un profesional sanitario.
Cuidar la alimentación, cuidar el bienestar
En Costa Verde cuidamos cada detalle de la alimentación de las personas que viven con nosotros, adaptando los menús a la época del año y a las necesidades de cada una. En nuestro centro en Gijón, una buena nutrición forma parte de un cuidado integral pensado para que cada persona se sienta bien durante todo el verano, con la tranquilidad que las familias merecen.


